jueves, 5 de febrero de 2015

#1


"Why is the bedroom so cold turned away on your side?
Is my timing that flawed our respect run so dry?”
"Love Will Tear Us Apart", Joy Division, Ian Curtis.

Le vent pur d´un nouvel amour.
Sans faute ni sursaut.
Parler sans devoir. Sans passé ni certitudes.
Sans savoir. Présent seulement.
Imaginer une bouche, le goût d´une bouche, et d´un corps sans visage.
Les vaillants s´approchent du danger sans savoir pouquoi
ou pour un simple désir de conquête
et ils ne peuvent arrêter.
Ils désirent, ils vont, ils viennent.
Ils vont, ils viennent
Seulement pour découvrir le mystére,
l´obscrutité.
Et ils veulent à la fois
que le mystère continue.
Ils baissent leur regard
pour ne pas tout voir.
Et ensuite ils ouvrent leurs grans yeux effayés.
Ils découvrent peu à peu
Sans baisser le regard, au guet
Ce n´est pas seulement pour conqueror qu´ils conquérissent
Et moi non plus je ne conquiers
Pas pour conqueror
Je suis grande déjà, et je sais que se battre pour se battre n´a pas de sens
Toutefois ce qui n´est a personne ne peut être à moi.
Ce qui n´est à personne ne peut être à toi.


Dolores Lix Klett 
Buenos Aires, Año 2012 
(Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia. 
Pero la literatura no es realidad. O bien su realidad es otra)

#1


"Why is the bedroom so cold turned away on your side?
Is my timing that flawed our respect run so dry?”
"Love Will Tear Us Apart", Joy Division, Ian Curtis.

El viento puro de un amor nuevo.
Sin tropiezos ni errores.
Hablar sin deber. Sin pasado ni certezas.
Sin saber. Sólo presente.
Imaginar una boca, el sabor de una y de un cuerpo sin rostro
Los valientes  se acercan al peligro  sin saber por qué,
o por un simple  anhelo de conquista .
y no pueden detenerse.
Anhelan, van y vienen, vienen y van
Sólo por descubrir el misterio, la oscuridad.
y quieren a su vez que el misterio siga.
Bajan  la vista para no ver del todo.
Y luego abren los ojos grandes de miedo.
Descubren de a poco, ahora sin bajar la vista, alertas.
 No es sólo por conquistar que conquistan.
Y yo tampoco conquisto por conquistar.
Ya soy grande, y sé que pelear por pelear no tiene sentido.
Igual no puede ser mío lo que no es de nadie.
No puede ser tuyo lo que no es de nadie.



Dolores Lix Klett 
Buenos Aires, Año 2011 
(Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia. 
Pero la literatura no es realidad. O bien su realidad es otra)

sábado, 13 de diciembre de 2014

Amor Fugitivo (sólo un fragmento)



Termino de arreglarme, salgo del baño y recibo un mensaje tuyo: “estoy abajo, Ana. Apurate”. Y si me apuro es para que no me vean: por primera vez voy a salir con un ex novio de mi hermana.  Subo al auto pronto y arrancás para evitar un encuentro.
Ana…— Federico me mira, sonríe— ¿Vamos a Franks?
Franks es un bar en Palermo y el auto avanza por Recoleta, los dos nerviosos al vernos por primera vez en esta situación. Me contás de tu vida privada, como un signo de que ahora salimos.
Mi hermano está casado... 
Ah, mirá…
Al principio me divierte que Federico hable de su hermano, un comediante de la farándula local. El maneja,  yo me quedo pensando. En el semáforo me mira y pregunta:
¿Y vos escribís desde siempre...?
Se muestra interesado.
Sí, siempre. Escribo desde siempre…
¿De vos…? ¿Desde siempre…?
Lo ignoro y se instala el silencio. El se concentra en manejar, yo miro por la ventana. El auto dobla por Las Heras, y pienso en lo mucho que me gusta la ciudad.  
Federico me mira, insiste:
¿De vos…?
Pienso en la historia de la literatura y la pregunta me parece imbécil:
…jamás podría ser yo.  Aunque tengan mi mirada, el color de mis ojos, mi piel… o hasta mi nombre… Son personajes, son palabras…
¿Es acerca de vos…? ¿Inspirado en…?
            Sonrío, bajo el espejo retrovisor, me miro y digo:
Eh…
¿Vos sos tu máxima inspiración?
Ya a la altura de Plaza Italia pienso que la pobre Sofía tuvo razón al haberlo dejado en tan sólo  tres meses. Me incorporo en el asiento del auto: carteles de led azules y neones verdes.  Kioscos y   pizzerías. Zona de hoteles alojamiento, no sé  quién vendrá por acá. Me digo: no debería estar acá, y esto me devuelve el entusiasmo.

Un inusual embotellamiento nos detiene. Me inclino hacia adelante para ver si  el tránsito va a detenernos por un rato largo. Te inclinás hacia adelante y me decís:
¿Viste lo que es la fila de autos? Nunca vi algo así, ¡no avanzamos más…!
Sonrío al pensar que en todo caso te quedarás vos porque al final yo puedo bajarme y volver caminando. No soportaría una hora entera encerrada hablando de literatura con vos. Cuando miro  atrás, el embotellamiento es sólo hacia Palermo y pienso que debería dejar a este traidor acá. Yo no cuento, suelo caer en las manos de cualquier amor prohibido, literalmente “cualquiera”: el profesor, el jefe, el primo y ahora vos. Pero lo tuyo debe ser  pura venganza: mi hermana te dejó de un día para el otro  y ni siquiera quiso ir a buscar sus cosas, tuve que ir yo y vos ya ahí me invitaste a entrar a tu casa, pero entonces no quise. Y ahora... Sos ridículo, y tenés una habilidad especial para decir idioteces. No sé por qué  la gente piensa que sos un “genio”.  
Me mirás y decís:
¿En qué pensás?
En vos… 
Porque miento te beso en la mejilla. Vuelvo a mirar el embotellamiento que enmarca nuestra escena de novios fugitivos, cuando a mi hermana en verdad nunca le importaste. Y en aquel momento ya tenías fama internacional, ya te invitaban a foros  importantes. Me río de los hombres importantes. Pienso en el banquero francés y no consigo reír. Incluso mientras comíamos en el Liber, un restaurante en Recoleta, le pregunté a mi hermana si podía salir con vos. Luego pienso que mi hermana siempre compitió conmigo, y me rió al pensar que yo también con ella. Entre hermanos, es normal,  no es importante, la competencia puede ser buena y positiva, y la quiero. Y sí a ella, vos le hubieras importado por lo menos algo, yo no estaría ahora con vos. Avanzamos un poco, llegamos a otro semáforo.  Permanezco en silencio con el genio de las computadoras.  Insistís:
¿Vos sos tu máxima inspiración…?
No respondo y otra vez se instala el silencio. Estás radiante de felicidad, pero no puede ser por nosotros. Y si no respondo nada es porque tampoco estoy acá para avivarte.  Aburrida, pienso en  Dios y digo:
… salió corriendo el pobre.
¿Qué?
Y en medio de esta simpática farsa de pronto siento como si todavía fuéramos chicos. Justo sacás de la billetera una foto de la década del ochenta y me decís:
Mira, soy yo junto con mi mamá y la tuya.
Nuestras madres son amigas, Buenos Aires es chica como el mundo. 
Todas las personas son ridículas, pero yo no soporto a los idiotas.

Y entonces, algo buenísimo en el momento indicado: los autos empiezan a avanzar y ya estamos en marcha otra vez.
Llegamos a Palermo. Franks tiene una entrada oculta, y un sex shop. Se arma una fila porque hay mucha gente. Te pone nervioso no encontrar un lugar adonde tomar algo tranquilo conmigo.
… ahora consigo una mesa.
Mientras vas a conseguirla, camino hasta el borde de la vidriera del sex shop. No te acercás.  Examino los látigos y pienso en el placer, en su relación con el dolor. Pienso en el amor. No en nosotros, porque entre nosotros no hay amor, vos y yo no una tenemos relación así.
Al final te acercás.
Tenés veintiocho años ¿te gustan esta clase de juegos…?
¿De qué hablás? No entiendo, Ana.
—Ya sé.
— ¿Qué? ¿De qué hablás?
— ¿Te  gustan estos juegos… apenas pervertidos? Látigos, máscaras…
            Abrumado mirás el sex shop. Los   hombres de cuarenta entienden más de todo. El banquero francés sabe expresarse y discutir, es fuerte, cruel, convincente y atractivo. Y es mi verdadero amor. Pero el cuerpo de los hombres se deteriora tanto como el de las mujeres. Pienso en el sexo torpe de los hombres de veinte, pero a la vez en la fuerza de cuerpo atlético y joven.  Me vuelvo y te digo:
  ¿Y… hay mesa o no?
La maître habla con la gente de adelante, y luego con otra gente que llego después de nosotros... quisiera apiadarme de vos pero no puedo. Y no es que sea una mala persona. A esta altura ya no debería pensar. Aunque no puedo. Sonreís, me mirás y me decís con cierta pureza:
No, pero… sí, sí, ahora consigo… ¿Querés ir al Sex shop? ¡Te compro lo que quieras…!
Sonrío por tu inocencia, y de pronto veo el negocio cerrado y te digo:
¿Y si volvemos al auto…?
Miras atrás y ves el sex shop cerrado; me apretás los hombros y decís:
Ahora vuelvo… Voy al baño, Ana. Y nos  vamos al auto…
Te espero mientras miro el menú; volvés del baño y te digo:
¿Hay alguien con quién realmente te gustaría estar hoy…?
Con vos… Hoy, ahora, con vos.
            Y con eso la idiota paso a ser yo. Te beso en la mejilla, un beso que cae al descuido en  tu boca. Parpadeo. Se me dispara el corazón. Me pasa con cada beso.

Buenos Aires, 2011. Dolores Lix Klett
Continúa(...)



2

lunes, 8 de diciembre de 2014

GIRLS ESCENA1


INTERIOR CUARTO BELÉN. DÍA.

Lourdes (14) y Belén (14) recostadas en el piso, quietas. Luego, comienzan verse esporádicos y delicados movimientos, casi imperceptibles. Lourdes se incorpora; luego, se incorpora Belén. Una frente a otra, sentadas con las piernas cruzadas en el piso. Lourdes toma la mano de Belén, quien mira a Lourdes. Belén viste una pollera de jean, una blusa rosa pálido, una gargantilla de encaje con perlas. Lourdes viste un vestido verde con lunares blanco, lleva una pequeña virgen colgada en el pecho, la tiene siempre puesta.

Belén
¿Cuándo empecé a gustarte?

Lourdes
Siempre

Belén
Pero nos conocemos desde los siete años...

Lourdes
Siempre me gustaste. No es algo de lo que me di cuenta después.

Belén 
¿Cuándo jugábamos a las muñecas?

Lourdes
Sí, y también antes.

Belén
Antes, ¿cuándo?

Lourdes
Desde la primera vez que te vi. Y desde hace antes de eso. Desde siempre.

Un intertítulo dice “Sábado 22 de Marzo.1998”
Dolores Lix KLett 
Filme 2 versiones de Girls (años 06 y 07 aprox.)

Este guión de corto terminó dando lugar a un guión de la largo que conserva sólo algo de este corto, cuya primera esta al pie de este texto.Pero esto es una historia aparte.

Secuencia 1. Título de la Secuencia El maltrato en el colegio.
1  EXT. PATIO DEL COLEGIO- DIA
Ana (15) y Alicia (16) toman sol sentadas en el piso, apoyadas contra una pared.  Como el resto de las chicas en el patio, treinta chicas en total, llevan las medias bajas y las mangas arremangadas para que el sol les dé mejor en todo el cuerpo. Ana tiene una cara perfecta, ojos de gato. Es delgada, aunque tiene un cuerpo curvilíneo. La camisa del colegio abierta deja al descubierto parte de su escote. El resto de los senos se transparenta por la fina tela blanca de la camisa; tiene  puesto un corpiño de encaje. Tiene la corbata floja. La pollera de franela del colegio es muy corta y completa su imagen, tan sensual que atrae hasta la mirada de otras alumnas, más que nada la de Alicia que al verla la mira de costado aunque luego Alicia vuelve a mirar al sol y cierra los ojos. Y entonces es Ana quien la mira. Alicia tiene el pelo corto con pequeños bucles rubios y la piel de muñeca de porcelana. Es alta y delgada, tiene la pollera de franela subida para que le de el sol. Piernas largas, y se le marcan los huesos de la cadera. Tiene puesto un corpiño de algodón que se trasluce a través de la camisa. En el cuello lleva un rosario de madera, que cae sobre los senos, entre los senos, y que usa siempre. Ana y Alicia tienen los rostros y el cuerpo enrojecidos por el sol. Es el recreo del mediodía y ya es primavera. Aunque se encuentran en el patio el clima determina una atmósfera de encierro femenino que asfixia e incomoda. 

Un guión de largometraje escrito por Dolores Lix Klett
Año 07, Buenos Aires. 


jueves, 29 de marzo de 2012

#3


"¡Poned en el potro vuestro sutil ingenio y decidme dónde, cuándo y cómo me ocurrió amar,por qué me ocurrió amar!", Gottfried August Bürger.


Ce que tu dis de chaque chose, ce que tu m’as dit à chaque fois. Que tu me regardes dans les yeux. 
Il y a du temps pour cent-mille réunions, il n ’y a pas de temps pour l´amour.
Comment trouver dans ta vie quatre heures pour notre intimité?
T´aimer seulement pour quatre heures à l´hôtel Duhau, après ces mois d´attente et d´intrigues. Si je devais attendre six mois de ma vie pour te voir quatre heures je le referais. Parce que ça vaudrait bien la peine et quelle peine de ne plus te revoir. Pourquoi? Ce serait comment quatre fois quatre? Sentiment exponentiel? Logarithme du sentiment?
Que le soupir ne se heurte à rien ni à personne,
ni à aucune autre femme, 
ni à aucun journal, 
ni à aucun banque,
Mais, que pour un jour, pour quatre heures les banques ferment, les journaux. Pour quatre heures. Et que ces heures-là soient à moi, pour un jour mon temps. Et que quand tu renonces le temps s´ arrête, je ne sais comment. Aujourd´hui seulement. Maintenant, déjà, bientôt. M´aimer seulement pour quatre heures à l´ hôtel Duhau. Ou tout autre hôtel. Tout autre lieu.

Dolores Lix Klett
Buenos Aires, Año 2011
(Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia.
Pero la literatura no es realidad. O bien su realidad es otra)

#3





"¡Poned en el potro vuestro sutil ingenio y decidme dónde, cuándo y cómo me ocurrió amar,por qué me ocurrió amar!"Gottfried August Bürger.

Lo que decís de cada cosa, lo que me dijiste cada vez.
Que me mires a los ojos.
Hay tiempo para cien mil reuniones, no hay tiempo para el amor.
¿En qué hueco de tu vida pueden caber cuatro horas de nuestra intimidad?
Quererte solo por cuatro horas en el Hotel Duhau, que bien valieron estos meses de intrigas y de esperas. Si debiera esperar seis meses de mi vida por verte cuatro horas, volvería a hacerlo. Porque bien valdría la pena, y qué pena ya no verte. ¿Por qué, cómo sería cuatro horas a la cuatro? ¿Sentimiento exponencial? ¿Logaritmo del sentimiento?
Que el suspiro de tu entrega no se estrelle contra nada:
ni contra otra mujer,
ni contra un diario,
ni contra un banco.
Pero que, por un día, por cuatro horas, cierren los bancos, los diarios. Por cuatro horas. Y que esas cuatro horas sean mi tiempo, por un día. Ahora, ya, pronto.
Lo que quiero de vos es que me quieras.

Dolores Lix Klett 
Buenos Aires, Año 2011 
(Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia. 
Pero la literatura no es realidad. O bien su realidad es otra)

domingo, 4 de marzo de 2012

#4


"Nous deux est plus obscene que le Marquis de Sade”, Roland Barthes.


Arrêter la peur sans fermer les yeux. Te caresser en fin, te tirer les cheveux, te tirer les cheveux. Lécher le bord de ta bouche. T´embrasser. Te toucher. Doigt après doigt. Milimétriquement. Trembler, trembler. L´amour peut bien être à la fois sentimental et erotique. De la sensalité à la sexualité et retourner à la sensualité. De deux corps qui s´opposent, l´obscutrité de la nuit en fait un seul. Sans comprendre. Sans échapper. Sans vouloir savoir. Deux étrangers. Ou encore mieux d´anciens amants. Mille pensées de ce silence-là coulent dans l ´océan serein des nuits d´été, mais au delá des fenêtres. Un silence renouvelé. Recommencer à penser, recommencer à s´interroger sur l´amour, mais sans se demander à qui tu es, à qui est ton âme, qui tu as aimé et pourquoi. Parce que personne n´est à personne, parce que ces questions qui suffisent aux femmes du monde ne sont pas à moi. Je ne le demanderai pas. Nous sommes seuls déjà tel qu´on le voulait. Sans restrictions et en totale soumission, et la sensalité redevient de la sexualité. Cette nuit nous sommes l ún à l´autre, demain je ne sais pas. Et sans dormir, parce que les heures des ensorcellements sont competées pour te toucher une autre fois, à t´embrasser milimétriquement. 

Le matin je te laisserai partir, sans te demander où tu vas. Je fermerai les yeux et j´attendrai ton retour comme si le simple désir pouvait te ramener à moi.

Si le désir est simple. Mais non, il ne l´est pas.
Dolores Lix Klett 
Buenos Aires, Año 2011. 
(Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia. 
Pero la literatura no es realidad. O bien su realidad es otra.)