jueves, 29 de marzo de 2012

#3





"¡Poned en el potro vuestro sutil ingenio y decidme dónde, cuándo y cómo me ocurrió amar,por qué me ocurrió amar!"Gottfried August Bürger.

Lo que decís de cada cosa, lo que me dijiste cada vez.
Que me mires a los ojos.
Hay tiempo para cien mil reuniones, no hay tiempo para el amor.
¿En qué hueco de tu vida pueden caber cuatro horas de nuestra intimidad?
Quererte solo por cuatro horas en el Hotel Duhau, que bien valieron estos meses de intrigas y de esperas. Si debiera esperar seis meses de mi vida por verte cuatro horas, volvería a hacerlo. Porque bien valdría la pena, y qué pena ya no verte. ¿Por qué, cómo sería cuatro horas a la cuatro? ¿Sentimiento exponencial? ¿Logaritmo del sentimiento?
Que el suspiro de tu entrega no se estrelle contra nada:
ni contra otra mujer,
ni contra un diario,
ni contra un banco.
Pero que, por un día, por cuatro horas, cierren los bancos, los diarios. Por cuatro horas. Y que esas cuatro horas sean mi tiempo, por un día. Ahora, ya, pronto.
Lo que quiero de vos es que me quieras.

Dolores Lix Klett 
Buenos Aires, Año 2011 
(Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia. 
Pero la literatura no es realidad. O bien su realidad es otra)